martes, 7 de julio de 2009

PO

CAP 7. La familia Quercus.

El mismo dia de Nochevieja, mientras los padres de Karkas habían ido al supermercado a comprar todo lo imprescindible para la cena que despediría el año, una lechuza atravesó la ventana de la habitación de Karkas. Al verla supo que era de Sorceress, una prefecta de Gryffindor. Había sido la más rápida, por no decir la única de los tres prefectos que había contestado de los que recurrió. No habían pasado ni tres días desde que la mandara. Echo un manojo de nervios, abrió la
carta mientras la lechuza ululaba en señal de una propina. Karkas la entendió, y tras levantarse hacia su estantería, cogió un puñado de semillas y se los colocó en la ventana. Dejó otras bolsitas para cuando su lechuza regresara de cazar desde que la soltó la noche anterior.

Estimado Karkas.

No entiendo tanto secretismo y misterio. ¿Estas metido en algun lío? Si quieres no me lo digas, pero si necesitas ayuda, sabes que puedes contar conmigo.

He estado investigando tal y como me me pediste, acerca de los Quercus, una familia un
poco extraña y misteriosa, si me lo permites decir. Entre su linaje se encuentran los mejores aurores que el mundo mágico ha tenido.

Sin embargo, toda persona justa se corrompe tarde o temprano y la fama se les sube a la cabeza. Concretamente me refiero al ultimo descendiente, Rodolphus Quercus. Este anciano que falleció hace unos años, pensó que por ser quien era podía ser inmune y tener carta blanca ante la ley para inquebrantarla sin represalias. A diferencia de su ilustre linaje, manchó su honor al meterse en asuntos turbios.

Es curioso que nadie quiera hablar acerca de él, pero por lo que he descubierto y me han contado, fue un mago que se interesó mucho por las artes oscuras. Parece paradógico que un descendiente de aurores se convirtiera en un mago oscuro. ¡Quién lo diría! ¡Ironías del destino!.

Pues bien, el tal Rodolphus estuvo involucrado en muchos escándalos que El Profeta ocultó por los motivos que fueran para que no salieran a la luz. De ser un hombre apuesto, distinguido y atento, se convirtió en huraño, déspota y frío de la noche a la manaña. Entre sus delitos está comercializar ilegalmente con sangre de dragón, así como prácticas de magia negra o la matanza de unicornios para sus fines.

Algunos aseguran que se obsesionó tanto con la magia oscura que acabó volviendose loco, otros que descubrió algo que le garantizaba que en un futuro, lo que él hacía, pasase los castigos que se impusieran, se vería enormemente recompensado. Porque no sé si no lo deduces, pero tenía una especie de seguidores o una secta llamada los Peinaderos o algo así, donde no quiero ni imaginarme lo que harían cuando se reunían en clandestinidad.

Pero tuvo su castigo: su mujer murió cuando su hija Cecilia apenas era una niña, aunque se comenta que el matrimonio no era feliz por lo que él hacía, ya que no lo consentía ni lo aprobaba. Una vez que su hija entró en Hogwarts, a los pocos meses, fue descubierto con las manos en la masa e ingresó en Azkaban de por vida, donde como te he dicho, murió. Toda su familia se ha caracterizado por sangre limpia y pertenecer a la casa Slytherin, salvo Cecilia, que ingresó en Hufflepuff.

Y bueno, hay cosas que no me han confirmado, que son rumores. Algunos dicen que Cecilia murió también joven, con apenas veinte años de edad al dar a luz un hijo, fruto de su relación con un muggle. Otros que murió de una pulmonía o fiebres altas, sin dejar descendencia y poniendo fin al linaje de los Quercus.

De esa chica puedo investigar si quieres, me lo comentas en otra lechuza y me pongo manos a la obra. Te prometo discreción.
Besos

Sorceress


Karkas dobló la nota y pensó que hacer con ella. Por un lado se vio tentado a tirarla al fuego para no dejar constancia de pruebas, pero finalmente decidió guardarla dentro de las páginas del diario. Se tendió en la cama mientras veía regresar a su lechuza.

Estaba claro que Camelia guardaba ese diario porque era una prueba irrefutable de su infancia, de cómo planeaba algo gordo que en esos momentos esta efectuando, y que aun no había concluido. ¿Para que quiere estar cerca de Nainfita y no de otra alumna? Estaba claro que Nainfita había salido a su abuelo, al igual que desprendía maldad por los cuatro costados.

Sin duda alguna, Cecilia Quercus era la madre de Nainfita, amiga de Lucia, la chica que ingresaría en Azkaban por los motivos que fueran pero seguro que por culpa de Camelia y de la propia Camelia. La posibilidad de que Lucía fuera inocente cobraba peso tras los datos que Karkas había descubierto. ¿Qué podria haber hecho Camelia para que temiera la venganza de Lucía?

Cecilia Quercus no murió de fiebres ni de ninguna enfermedad, murió al dar a luz a Nainfita. Pero, ¿por qué se apellidaba o la llamaban Peines? ¿Era ese el apellido del padre? ¿Y quien era el?
¿Por qué las Arroz quieren a Nainfita si su madre estaba en los Pervers?

Se habia efectuado un triangulo misterioso: Lucia-Cecilia-Camelia. Todo lo que pasaba en Hogwarts en esos momentos dependía de ello. En esos momentos lo primordial no era la lucha entre Pervers vs Arroz, todo estaba en ellas tres.

¿Camelia se ganó la confianza de Lucia para traicionarla dado que la envidiaba? ¿Sabía Camelia ya desde pequeña que Cecilia daría a luz a la que hoy día es su protegida? ¡Pero si era una niña! ¿Podría darse esa posibilidad? Karkas pensó que posiblemente, dado que de adulta no era muy justa y tolerante que digamos, por no decir la ausencia de amabilidad. Estaba claro que Nainfita podría ser perfectamente la hija de la propia Camelia, son tal para cual y tienen mucho en común.

Algo se le escapaba de las manos, algo se le pasaba por alto, habia muchas piezas del puzzle y tarde o temprano sabría como encajarlas correctamente. Ahora todo eran dudas, incertidumbre, intriga... y ese diario, esa copia de ese diario, tenía la clave. Solo tenía que proseguir con su lectura y dar respuesta a los enigmas. Esos enigmas decisivos para comprender las intenciones de Camelia, y no obedecerla a ciegas como hasta entonces habia hecho. Se consideraba un pelele, un tonto, por haber sido utilizado para algo que desconocía, pero su cargo de prefecto le obligaba.
Se sintió culpable por haber estado del lado de los malos de la historia creyendo que eran los buenos.

Karkas pensó en dimitir, pero al momento cambió de opinión. Si uno es elegido prefecto, ha de estar para hacer cumplir las normas y servir al bien, y eso es lo que iba a hacer a partir de ese momento. Su debilidad, su curiosidad, su conciencia... le habían puesto en dirección al lado correcto.

PO


CAP 6. Lo llevas en la sangre.

Esa misma tarde, Karkas dejó a un lado sus notas sobre el diario de la madre de Nainfita y escribió lechuza a varios prefectos de Hogwarts en los que confiaba plenamente y eran ajenos al grupo
Perver vs Arroz. Les pedía que investigaran al abuelo de Nainfita, pero como no sabía su apellido, les pidió que cuanto antes pudieran le contaran todo lo relativo a la familia Quercus, dado que la materna no tenía mucho que ver al morir la madre de Cecilia y abuela de Nainfita.

Karkas sabía que corría riesgos, mínimos pero los corría, pero quería llegar a la verdad, costase lo que costase, aunque su vida fuera en ello. Al pasar por el salón vio dos cartas en el mueble, una de Chewba K y otra de Dayana Uve, sin abrirlas, directamente las tiró al fuego. Estaba harto de esas dos chicas tan tontas, idiotas y siempre pidiendole que las visitara porque estaban solas.

A continuación prosiguió la lectura del diario, subrayando lo más interesante.

Hogwarts, 30 de mayo de 1899.

Ya he terminado mis primeros examenes de magia y hechicería. Se me han dado estupendamente, y creo que aprobaré todos. Me ha costado mucho Astronomía, y eso que los astros me encantan al igual que contemplar las estrellas desde mi ventana. El profesor de DCAO me ha dicho que está impresionado con la destreza que tengo para la materia, y curiosamente es una asignatura que me da cierto miedo, estoy segura que con lo miedosa que soy, me viene algun mago oscuro y tiemblo de pánico, quedandome totalmente inmóvil. Me ha dicho que lo llevo en la sangre, y que en los momentos decisivos, si actuo como he hecho cuando me ha "atacado" de improvisto en el examen, saldré airosa porque mi improvisación es fantastica.

Pobre hombre, me siento muy culpable de haberle lanzado un expelliamus demasiado fuerte. He ido a verle a la enfermería, y a regañadientes la enfermera me ha dejado verle. Me ha dicho que lo llevo en la sangre (no sabía si tomarmelo por un cumplido o una ofensa), que para ser una alumna de primero mis conocimientos sobre la materia son altos, dado que tengo el nivel de uno de cuarto. Me he sonrojado, nunca nadie me ha hecho un cumplido semejante, salvo el profesor de Pociones, que me ha dicho que proximamente me espera en el club Slugh, un club al que solo puedes acceder si eres alguien de familia importante o tienes gran destreza en algo. Sé que es por mi destreza en Pociones, aunque algunas chicas han cuchicheado que era por ser hija de quien soy. Quizá eso algo tenga que ver, pero lo que está claro es que he realizado el examen, que me ha resultado muy fácil y las pociones las he efectuado rápidamente, con seguridad y empeño. Solo me falta conocer las notas.

Y aqui llega mi problema, ¡he de regresar a casa y las piernas aun me tiemblan con la idea de solo pensarlo! Mi padre no me ha escrito ni una sola carta en lo que llevamos de año, ni una. Aunque yo le escribí una felicitandole la Navidad, y omitiendo ciertos datos reveladores que me pondrían en un compromiso: como el que he caido en Hufflepuff o pasé las vacaciones de Navidad en casa de los Burgonson.
Tengo que hablar con el director para que me deje quedarme aqui en verano, no quiero regresar a casa y me va a costar contarle la verdad. Quizá no me entienda, y sé que el colegio se queda vacío en vacaciones, pero por intentarlo, no pierdo nada. Soy capaz de trabajar con los elfos en la cocina si hace falta con tal de no volver.

Hogwarts, 5 de junio de 1899.

¡¡Estoy impresionada!! No me puedo creer lo afortunada que soy, no merezco tanta felicidad como tengo. Hablé con el director y me confirmó mis peores sospechas: no puedo quedarme, ya que no habría nadie que se hiciera responsable de mi. Y milagrosamente, Alexvicpotter, el lider de los Borgon, me propuso ir a su mansión de Londres. Kalliope no me puso caras rara, dado que es su novia. Ambos son primos hermanos, son Borgon por parte de padre. Finalmente, Kalliope me propuso que fuera a su casa, dado que con un chico me iba a aburrir y sentir incómoda. Lucía bromeó diciendo que eso era porque estaba celosilla por si le quitaba el novio, pero es evidente que con lo fea y patosa que soy no tiene nada que temer. Me hubiera encantado ir de nuevo a casa de Lucía, algo me hace sospechar que ella ha hablado con Kalliope y Alexvic para que no regrese a casa. Ella sabe todo lo que he vivido con mi padre, y quiere hacerme feliz. Me ha prometido visitarnos muy a menudo, mientras que Kalliope le guiñaba un ojo y ella se sonrojaba muchisimo.

He engañado a mi padre escribiendole una lechuza donde le digo que voy a adelantar trabajo respecto al segundo curso, para asi ser mas eficiente. Seguro que ni se preocupa. No sé como vivirá sin mi si yo era quien le organizaba todo, pero luego recordé que al hacer las maletas para venir aqui, estaba hablando con un señor para comprar un elfo. En casa, como sabes, el único elfo que hemos tenido ha sido Narita, que murió casualmente poco tiempo después que mamá. Adoraba a esa elfita. Si hubiera seguido viviendo, no me habria tocado pasar por lo que he pasado, ella me ayudaría y regresaría a casa porque la echaría de menos. Pero como no es así, no hay nada que me una a ese lugar. Suena cruel, es mi padre, pero me trata peor que a un elfo y no como una hija, tal como me dice Lucía.

Camelia se enteró y fingió alegría delante de todos, pero acto seguido, cuando nadie miraba, me agarró del brazo y me llevó a un lugar apartado para que nadie nos escuchara. Me hizo mucho daño, y le pedi que se tranquilizara. Me volvió a llamar "mala hija", que solo pienso en mi y que no tengo verguenza. Me acusó de no tener corazón, y de preferir irme con unos desconocidos antes que con los de mi sangre. Como ya te dije, habla de mi padre como si fuera el suyo, parece que desearia ser su hija. Luego me atacó diciendo que los Pervers no me aceptan, que me tienen en el grupo por insistencia de Lucía, ya que les doy lastima y pena. Ha sido muy cruel por su parte que escuchara esas palabras. Quizá les de pena, quizá les de lastima, pero no he desperdiciado la oportunidad de ser feliz, dado que con poco me doy por satisfecha.

No obstante, sentí algo en el estomago, un fuego ardiente, que me llenó con una mezcla de sabor entre odio, rabia e indignación, que me impulsaba a empujar a Camelia contra una pared. Menos mal que me contuve y no lo he hice al final, pero de sobra se lo hubiera merecido. Pensaría que visto su comportamiento, me tiene envidia pero sé que ella no aguantaria estar en la casa de Kalliope Borgon, sería imposible que fingiera amabilidad y sonrisas forzadas 24 horas, por muy buen actriz que sea.

Inocentemente le pregunté qué hará ella estas vacaciones. Se ha quedado callada y al rato me ha dedicado una sonrisa maquiavélica: "Preparme para lo que está por pasar".
No entendí lo que quería decir con eso, pero se dió vuelta y me dejó sola en los pasillos.

Ahora no debo pensar en eso, estoy en la mansion de los Borgon, y me han recibido tan bien como los Burgonson, aunque no cometeré el error de decir mi apellido como la otra vez. Kalliope me ha confirmado que en unos días viene Lucia a visitarnos, y estoy super contenta.

PO


CAP 5. El enigma de un apellido.

Karkas acabó dormido en la cama de su habitación apoyando su cabeza en el diario abierto. Al día siguiente, el sol se colaba tímidamente por su ventana en pequeños rayos que iluminaban el cuaderno como si le insistieran en que continuara la lectura. Karkas bajó a por un café bien cargado y una tostada y regresó a su cuarto. Se acomodó en su cama, y antes de proseguir con su cometido recordó algo:

¿Acaso esa tal Lucia Borgonson podría ser la prófuga de Azkaban que había sido anunciada en el Profeta ese mismo verano y que causó la crisis de ansiedad y el temor desmesurado de Camelia?

No podía ser, esa Lucía de Azkaban era una delincuente, de ahi que acabara ingresada alli, y la Lucia del diario era una chica inteligente y cariñosa, eran dos personas totalmente distintas... La Lucía del diario no podría ser la prófuga de Azkaban. y si así fuera, ¿que podría haberla llegado a cambiar tanto y convertirse en una delincuente?

Karkas mordió la tostada y tuvo una sospecha: ¿O es que es inocente y Camelia la mandó alli por
envidia inculpandola de cosas que no hizo? Cabía esa posibilidad... dado que por lo que contaba Cecilia en el diario, Lucía era popular y Camelia era hipócrita con ella, la envidiaba y queria hacerle sombra...

Lo que estaba claro es que Lucia Burgonson conocía a Camelia desde sus estudios en Hogwarts, y había logrado lo que él jamas hubiera pensado de una persona tan fria y maquiavélica como Camelia: que perdiera la compostura y sintiera pavor, miedo y terror. ¿Acaso Lucia regresaría para vengarse de ella? ¿Es eso lo que preocupaba a Camelia?

Hogwarts, 15 de enero de 1899

Cada día admiro mas a Lucía, no puedo olvidar la gran hospitalidad con la que me recibieron en su casa de Francia, aunque la criada, Isi que creo que se llamaba, rompió la magia del momento cuando dejó caer un jarron de agua mientras servía la mesa al escuchar mi nombre completo:
Cecilia Quercus Pectenis.
La misma cara se les quedó a los Señores Burgonson, que de hacerme bromas y estar pendientes de mi, fue escucharlo y la sonrisa se les borró de la cara. Sentí como miraban a Lucía como si la petrificaran en el momento, como si hubiera hecho algo malo. Pero ella no les comprendía, mostró el mismo desconcierto que yo, cuando nos miramos extrañadas.

Los señores Burgonson me trataron bien, pero notaba cierta frialdad en ellos, había algo en sus ojos que me decía que sabían algo y no querían confesarmelo. Notaba risas forzadas, como si quisieran quedar conmigo bien pero en el fondo les molestara mi presencia. Sé cuando no soy bienrecibida en una casa, y pensé en no volver allá de nuevo para evitar que regañaran a Lucía, dado que esa noche escuché como sus padres le recriminaban que no les dijera que venía yo, cuando sabían que si iría de invitada. ¿Es acaso mi apellido? Yo no le encuentro nada de raro, y desde luego no conocen a mi padre como es realmente en la intimidad, dado que de cara al público es todo lo contrario.

Solo sé que al regresar a Hogwarts, el padre de Lucía ni apareció en el recibidor para despidirse de mi, ni Isi ni el resto de sirvientes cuando metían las maletas en el coche para ir a la estación de tren. Solo sé que la madre de Lucía me abrazó como nunca nadie lo ha hecho y me dijo algo en el oido:

-Cariño, no tienes culpa de nada, ven cuando quieras y recuerda que no eres culpable de nada.

Esa frase me dejó intrigada, ni se la mencioné a Lucía, me la guardé para mi y por mas vueltas que le doy no lo entiendo. ¡Qué comportamiento más extraño!

Camelia me ha recibido fríamente en Hogwarts, no la he visto en la estación ni en el tren. No ha tardado mucho en decirme que soy una mala hija por ir en fechas navideñas a casas de extraños. Naturalmente no le he comentado nada de lo que te he dicho antes, dado que daría pie a que especulara y tuviera con lo que atacarme una buena temporada para sentirme culpable hasta de poder respirar en este mundo.

Esta tarde Lucía ha conseguido que entre oficialmente en el grupo de los Pervers, al igual que Camelia, que ha fingido amabilidad y agradecimiento a ella. No entiendo a Camelia, en serio, no sé qué quiere, por qué se ve a escondidas con los otros, ni qué planea. Me dijo una vez que confiara plenamente en ella, porque iba a estar a mi lado pasara lo que pasara.. Si, palabras, palabras y palabras, porque cuando le dije que en Navidad regresaba a casa y no quería, me contestó como si le diera igual y que un rayo me petrificase... Si no quiere ser mi amiga, ¿por qué lo es? ¿acaso tiene la obligación contra su voluntad? Ahora mismo está viendose a escondidas con los Arroz, cuando debería estar durmiendo.


Karkas apuró su cafe... ¡Camelia dentro de los Pervers! ¡¡Increible!! ¡¿Quién lo diría?! Lo que está claro es que era una espia, dado que ella visto lo visto, ha atacado sin piedad a los Pervers y ha mostrado favoritismo desmesurado hacia los Arroz. Ha buscado a Nainfita para ciertas cosas como si fuera su propia hija, aunque solo ante ella muestra un trato de igualdad y en muchos casos de sumisión.

¿Por qué Camelia se hizo amiga de Cecilia si por lo que cuenta le daba igual y no se portaba como tal? ¿Sería el apellido de la madre de Nainfita el que cohibió o asustó a los padres de Lucia y a la sirvienta? Karkas tomó una decisión: tenía que investigar acerca del abuelo de Nainfita cuanto antes, había algo extraño, lo presentía... pero sabía que no le sería facil cuando Camelia controla todo y se entera enseguida debido a los fieles sirvientes que tiene en todos lados encubiertos.