El mismo dia de Nochevieja, mientras los padres de Karkas habían ido al supermercado a comprar todo lo imprescindible para la cena que despediría el año, una lechuza atravesó la ventana de la habitación de Karkas. Al verla supo que era de Sorceress, una prefecta de Gryffindor. Había sido la más rápida, por no decir la única de los tres prefectos que había contestado de los que recurrió. No habían pasado ni tres días desde que la mandara. Echo un manojo de nervios, abrió la
carta mientras la lechuza ululaba en señal de una propina. Karkas la entendió, y tras levantarse hacia su estantería, cogió un puñado de semillas y se los colocó en la ventana. Dejó otras bolsitas para cuando su lechuza regresara de cazar desde que la soltó la noche anterior.
Estimado Karkas.
No entiendo tanto secretismo y misterio. ¿Estas metido en algun lío? Si quieres no me lo digas, pero si necesitas ayuda, sabes que puedes contar conmigo.

He estado investigando tal y como me me pediste, acerca de los Quercus, una familia un
poco extraña y misteriosa, si me lo permites decir. Entre su linaje se encuentran los mejores aurores que el mundo mágico ha tenido.
Sin embargo, toda persona justa se corrompe tarde o temprano y la fama se les sube a la cabeza. Concretamente me refiero al ultimo descendiente, Rodolphus Quercus. Este anciano que falleció hace unos años, pensó que por ser quien era podía ser inmune y tener carta blanca ante la ley para inquebrantarla sin represalias. A diferencia de su ilustre linaje, manchó su honor al meterse en asuntos turbios.
Es curioso que nadie quiera hablar acerca de él, pero por lo que he descubierto y me han contado, fue un mago que se interesó mucho por las artes oscuras. Parece paradógico que un descendiente de aurores se convirtiera en un mago oscuro. ¡Quién lo diría! ¡Ironías del destino!.
Pues bien, el tal Rodolphus estuvo involucrado en muchos escándalos que El Profeta ocultó por los motivos que fueran para que no salieran a la luz. De ser un hombre apuesto, distinguido y atento, se convirtió en huraño, déspota y frío de la noche a la manaña. Entre sus delitos está comercializar ilegalmente con sangre de dragón, así como prácticas de magia negra o la matanza de unicornios para sus fines.
Algunos aseguran que se obsesionó tanto con la magia oscura que acabó volviendose loco, otros que descubrió algo que le garantizaba que en un futuro, lo que él hacía, pasase los castigos que se impusieran, se vería enormemente recompensado. Porque no sé si no lo deduces, pero tenía una especie de seguidores o una secta llamada los Peinaderos o algo así, donde no quiero ni imaginarme lo que harían cuando se reunían en clandestinidad.
Pero tuvo su castigo: su mujer murió cuando su hija Cecilia apenas era una niña, aunque se comenta que el matrimonio no era feliz por lo que él hacía, ya que no lo consentía ni lo aprobaba. Una vez que su hija entró en Hogwarts, a los pocos meses, fue descubierto con las manos en la masa e ingresó en Azkaban de por vida, donde como te he dicho, murió. Toda su familia se ha caracterizado por sangre limpia y pertenecer a la casa Slytherin, salvo Cecilia, que ingresó en Hufflepuff.
Y bueno, hay cosas que no me han confirmado, que son rumores. Algunos dicen que Cecilia murió también joven, con apenas veinte años de edad al dar a luz un hijo, fruto de su relación con un muggle. Otros que murió de una pulmonía o fiebres altas, sin dejar descendencia y poniendo fin al linaje de los Quercus.
De esa chica puedo investigar si quieres, me lo comentas en otra lechuza y me pongo manos a la obra. Te prometo discreción.
Besos
Sorceress
Karkas dobló la nota y pensó que hacer con ella. Por un lado se vio tentado a tirarla al fuego para no dejar constancia de pruebas, pero finalmente decidió guardarla dentro de las páginas del diario. Se tendió en la cama mientras veía regresar a su lechuza.
Estaba claro que Camelia guardaba ese diario porque era una prueba irrefutable de su infancia, de cómo planeaba algo gordo que en esos momentos esta efectuando, y que aun no había concluido. ¿Para que quiere estar cerca de Nainfita y no de otra alumna? Estaba claro que Nainfita había salido a su abuelo, al igual que desprendía maldad por los cuatro costados.
Sin duda alguna, Cecilia Quercus era la madre de Nainfita, amiga de Lucia, la chica que ingresaría en Azkaban por los motivos que fueran pero seguro que por culpa de Camelia y de la propia Camelia. La posibilidad de que Lucía fuera inocente cobraba peso tras los datos que Karkas había descubierto. ¿Qué podria haber hecho Camelia para que temiera la venganza de Lucía?
Cecilia Quercus no murió de fiebres ni de ninguna enfermedad, murió al dar a luz a Nainfita. Pero, ¿por qué se apellidaba o la llamaban Peines? ¿Era ese el apellido del padre? ¿Y quien era el?
¿Por qué las Arroz quieren a Nainfita si su madre estaba en los Pervers?
Se habia efectuado un triangulo misterioso: Lucia-Cecilia-Camelia. Todo lo que pasaba en Hogwarts en esos momentos dependía de ello. En esos momentos lo primordial no era la lucha entre Pervers vs Arroz, todo estaba en ellas tres.
¿Camelia se ganó la confianza de Lucia para traicionarla dado que la envidiaba? ¿Sabía Camelia ya desde pequeña que Cecilia daría a luz a la que hoy día es su protegida? ¡Pero si era una niña! ¿Podría darse esa posibilidad? Karkas pensó que posiblemente, dado que de adulta no era muy justa y tolerante que digamos, por no decir la ausencia de amabilidad. Estaba claro que Nainfita podría ser perfectamente la hija de la propia Camelia, son tal para cual y tienen mucho en común.
Algo se le escapaba de las manos, algo se le pasaba por alto, habia muchas piezas del puzzle y tarde o temprano sabría como encajarlas correctamente. Ahora todo eran dudas, incertidumbre, intriga... y ese diario, esa copia de ese diario, tenía la clave. Solo tenía que proseguir con su lectura y dar respuesta a los enigmas. Esos enigmas decisivos para comprender las intenciones de Camelia, y no obedecerla a ciegas como hasta entonces habia hecho. Se consideraba un pelele, un tonto, por haber sido utilizado para algo que desconocía, pero su cargo de prefecto le obligaba.
Se sintió culpable por haber estado del lado de los malos de la historia creyendo que eran los buenos.
Karkas pensó en dimitir, pero al momento cambió de opinión. Si uno es elegido prefecto, ha de estar para hacer cumplir las normas y servir al bien, y eso es lo que iba a hacer a partir de ese momento. Su debilidad, su curiosidad, su conciencia... le habían puesto en dirección al lado correcto.

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