martes, 7 de julio de 2009

PO

CAP 7. La familia Quercus.

El mismo dia de Nochevieja, mientras los padres de Karkas habían ido al supermercado a comprar todo lo imprescindible para la cena que despediría el año, una lechuza atravesó la ventana de la habitación de Karkas. Al verla supo que era de Sorceress, una prefecta de Gryffindor. Había sido la más rápida, por no decir la única de los tres prefectos que había contestado de los que recurrió. No habían pasado ni tres días desde que la mandara. Echo un manojo de nervios, abrió la
carta mientras la lechuza ululaba en señal de una propina. Karkas la entendió, y tras levantarse hacia su estantería, cogió un puñado de semillas y se los colocó en la ventana. Dejó otras bolsitas para cuando su lechuza regresara de cazar desde que la soltó la noche anterior.

Estimado Karkas.

No entiendo tanto secretismo y misterio. ¿Estas metido en algun lío? Si quieres no me lo digas, pero si necesitas ayuda, sabes que puedes contar conmigo.

He estado investigando tal y como me me pediste, acerca de los Quercus, una familia un
poco extraña y misteriosa, si me lo permites decir. Entre su linaje se encuentran los mejores aurores que el mundo mágico ha tenido.

Sin embargo, toda persona justa se corrompe tarde o temprano y la fama se les sube a la cabeza. Concretamente me refiero al ultimo descendiente, Rodolphus Quercus. Este anciano que falleció hace unos años, pensó que por ser quien era podía ser inmune y tener carta blanca ante la ley para inquebrantarla sin represalias. A diferencia de su ilustre linaje, manchó su honor al meterse en asuntos turbios.

Es curioso que nadie quiera hablar acerca de él, pero por lo que he descubierto y me han contado, fue un mago que se interesó mucho por las artes oscuras. Parece paradógico que un descendiente de aurores se convirtiera en un mago oscuro. ¡Quién lo diría! ¡Ironías del destino!.

Pues bien, el tal Rodolphus estuvo involucrado en muchos escándalos que El Profeta ocultó por los motivos que fueran para que no salieran a la luz. De ser un hombre apuesto, distinguido y atento, se convirtió en huraño, déspota y frío de la noche a la manaña. Entre sus delitos está comercializar ilegalmente con sangre de dragón, así como prácticas de magia negra o la matanza de unicornios para sus fines.

Algunos aseguran que se obsesionó tanto con la magia oscura que acabó volviendose loco, otros que descubrió algo que le garantizaba que en un futuro, lo que él hacía, pasase los castigos que se impusieran, se vería enormemente recompensado. Porque no sé si no lo deduces, pero tenía una especie de seguidores o una secta llamada los Peinaderos o algo así, donde no quiero ni imaginarme lo que harían cuando se reunían en clandestinidad.

Pero tuvo su castigo: su mujer murió cuando su hija Cecilia apenas era una niña, aunque se comenta que el matrimonio no era feliz por lo que él hacía, ya que no lo consentía ni lo aprobaba. Una vez que su hija entró en Hogwarts, a los pocos meses, fue descubierto con las manos en la masa e ingresó en Azkaban de por vida, donde como te he dicho, murió. Toda su familia se ha caracterizado por sangre limpia y pertenecer a la casa Slytherin, salvo Cecilia, que ingresó en Hufflepuff.

Y bueno, hay cosas que no me han confirmado, que son rumores. Algunos dicen que Cecilia murió también joven, con apenas veinte años de edad al dar a luz un hijo, fruto de su relación con un muggle. Otros que murió de una pulmonía o fiebres altas, sin dejar descendencia y poniendo fin al linaje de los Quercus.

De esa chica puedo investigar si quieres, me lo comentas en otra lechuza y me pongo manos a la obra. Te prometo discreción.
Besos

Sorceress


Karkas dobló la nota y pensó que hacer con ella. Por un lado se vio tentado a tirarla al fuego para no dejar constancia de pruebas, pero finalmente decidió guardarla dentro de las páginas del diario. Se tendió en la cama mientras veía regresar a su lechuza.

Estaba claro que Camelia guardaba ese diario porque era una prueba irrefutable de su infancia, de cómo planeaba algo gordo que en esos momentos esta efectuando, y que aun no había concluido. ¿Para que quiere estar cerca de Nainfita y no de otra alumna? Estaba claro que Nainfita había salido a su abuelo, al igual que desprendía maldad por los cuatro costados.

Sin duda alguna, Cecilia Quercus era la madre de Nainfita, amiga de Lucia, la chica que ingresaría en Azkaban por los motivos que fueran pero seguro que por culpa de Camelia y de la propia Camelia. La posibilidad de que Lucía fuera inocente cobraba peso tras los datos que Karkas había descubierto. ¿Qué podria haber hecho Camelia para que temiera la venganza de Lucía?

Cecilia Quercus no murió de fiebres ni de ninguna enfermedad, murió al dar a luz a Nainfita. Pero, ¿por qué se apellidaba o la llamaban Peines? ¿Era ese el apellido del padre? ¿Y quien era el?
¿Por qué las Arroz quieren a Nainfita si su madre estaba en los Pervers?

Se habia efectuado un triangulo misterioso: Lucia-Cecilia-Camelia. Todo lo que pasaba en Hogwarts en esos momentos dependía de ello. En esos momentos lo primordial no era la lucha entre Pervers vs Arroz, todo estaba en ellas tres.

¿Camelia se ganó la confianza de Lucia para traicionarla dado que la envidiaba? ¿Sabía Camelia ya desde pequeña que Cecilia daría a luz a la que hoy día es su protegida? ¡Pero si era una niña! ¿Podría darse esa posibilidad? Karkas pensó que posiblemente, dado que de adulta no era muy justa y tolerante que digamos, por no decir la ausencia de amabilidad. Estaba claro que Nainfita podría ser perfectamente la hija de la propia Camelia, son tal para cual y tienen mucho en común.

Algo se le escapaba de las manos, algo se le pasaba por alto, habia muchas piezas del puzzle y tarde o temprano sabría como encajarlas correctamente. Ahora todo eran dudas, incertidumbre, intriga... y ese diario, esa copia de ese diario, tenía la clave. Solo tenía que proseguir con su lectura y dar respuesta a los enigmas. Esos enigmas decisivos para comprender las intenciones de Camelia, y no obedecerla a ciegas como hasta entonces habia hecho. Se consideraba un pelele, un tonto, por haber sido utilizado para algo que desconocía, pero su cargo de prefecto le obligaba.
Se sintió culpable por haber estado del lado de los malos de la historia creyendo que eran los buenos.

Karkas pensó en dimitir, pero al momento cambió de opinión. Si uno es elegido prefecto, ha de estar para hacer cumplir las normas y servir al bien, y eso es lo que iba a hacer a partir de ese momento. Su debilidad, su curiosidad, su conciencia... le habían puesto en dirección al lado correcto.

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CAP 6. Lo llevas en la sangre.

Esa misma tarde, Karkas dejó a un lado sus notas sobre el diario de la madre de Nainfita y escribió lechuza a varios prefectos de Hogwarts en los que confiaba plenamente y eran ajenos al grupo
Perver vs Arroz. Les pedía que investigaran al abuelo de Nainfita, pero como no sabía su apellido, les pidió que cuanto antes pudieran le contaran todo lo relativo a la familia Quercus, dado que la materna no tenía mucho que ver al morir la madre de Cecilia y abuela de Nainfita.

Karkas sabía que corría riesgos, mínimos pero los corría, pero quería llegar a la verdad, costase lo que costase, aunque su vida fuera en ello. Al pasar por el salón vio dos cartas en el mueble, una de Chewba K y otra de Dayana Uve, sin abrirlas, directamente las tiró al fuego. Estaba harto de esas dos chicas tan tontas, idiotas y siempre pidiendole que las visitara porque estaban solas.

A continuación prosiguió la lectura del diario, subrayando lo más interesante.

Hogwarts, 30 de mayo de 1899.

Ya he terminado mis primeros examenes de magia y hechicería. Se me han dado estupendamente, y creo que aprobaré todos. Me ha costado mucho Astronomía, y eso que los astros me encantan al igual que contemplar las estrellas desde mi ventana. El profesor de DCAO me ha dicho que está impresionado con la destreza que tengo para la materia, y curiosamente es una asignatura que me da cierto miedo, estoy segura que con lo miedosa que soy, me viene algun mago oscuro y tiemblo de pánico, quedandome totalmente inmóvil. Me ha dicho que lo llevo en la sangre, y que en los momentos decisivos, si actuo como he hecho cuando me ha "atacado" de improvisto en el examen, saldré airosa porque mi improvisación es fantastica.

Pobre hombre, me siento muy culpable de haberle lanzado un expelliamus demasiado fuerte. He ido a verle a la enfermería, y a regañadientes la enfermera me ha dejado verle. Me ha dicho que lo llevo en la sangre (no sabía si tomarmelo por un cumplido o una ofensa), que para ser una alumna de primero mis conocimientos sobre la materia son altos, dado que tengo el nivel de uno de cuarto. Me he sonrojado, nunca nadie me ha hecho un cumplido semejante, salvo el profesor de Pociones, que me ha dicho que proximamente me espera en el club Slugh, un club al que solo puedes acceder si eres alguien de familia importante o tienes gran destreza en algo. Sé que es por mi destreza en Pociones, aunque algunas chicas han cuchicheado que era por ser hija de quien soy. Quizá eso algo tenga que ver, pero lo que está claro es que he realizado el examen, que me ha resultado muy fácil y las pociones las he efectuado rápidamente, con seguridad y empeño. Solo me falta conocer las notas.

Y aqui llega mi problema, ¡he de regresar a casa y las piernas aun me tiemblan con la idea de solo pensarlo! Mi padre no me ha escrito ni una sola carta en lo que llevamos de año, ni una. Aunque yo le escribí una felicitandole la Navidad, y omitiendo ciertos datos reveladores que me pondrían en un compromiso: como el que he caido en Hufflepuff o pasé las vacaciones de Navidad en casa de los Burgonson.
Tengo que hablar con el director para que me deje quedarme aqui en verano, no quiero regresar a casa y me va a costar contarle la verdad. Quizá no me entienda, y sé que el colegio se queda vacío en vacaciones, pero por intentarlo, no pierdo nada. Soy capaz de trabajar con los elfos en la cocina si hace falta con tal de no volver.

Hogwarts, 5 de junio de 1899.

¡¡Estoy impresionada!! No me puedo creer lo afortunada que soy, no merezco tanta felicidad como tengo. Hablé con el director y me confirmó mis peores sospechas: no puedo quedarme, ya que no habría nadie que se hiciera responsable de mi. Y milagrosamente, Alexvicpotter, el lider de los Borgon, me propuso ir a su mansión de Londres. Kalliope no me puso caras rara, dado que es su novia. Ambos son primos hermanos, son Borgon por parte de padre. Finalmente, Kalliope me propuso que fuera a su casa, dado que con un chico me iba a aburrir y sentir incómoda. Lucía bromeó diciendo que eso era porque estaba celosilla por si le quitaba el novio, pero es evidente que con lo fea y patosa que soy no tiene nada que temer. Me hubiera encantado ir de nuevo a casa de Lucía, algo me hace sospechar que ella ha hablado con Kalliope y Alexvic para que no regrese a casa. Ella sabe todo lo que he vivido con mi padre, y quiere hacerme feliz. Me ha prometido visitarnos muy a menudo, mientras que Kalliope le guiñaba un ojo y ella se sonrojaba muchisimo.

He engañado a mi padre escribiendole una lechuza donde le digo que voy a adelantar trabajo respecto al segundo curso, para asi ser mas eficiente. Seguro que ni se preocupa. No sé como vivirá sin mi si yo era quien le organizaba todo, pero luego recordé que al hacer las maletas para venir aqui, estaba hablando con un señor para comprar un elfo. En casa, como sabes, el único elfo que hemos tenido ha sido Narita, que murió casualmente poco tiempo después que mamá. Adoraba a esa elfita. Si hubiera seguido viviendo, no me habria tocado pasar por lo que he pasado, ella me ayudaría y regresaría a casa porque la echaría de menos. Pero como no es así, no hay nada que me una a ese lugar. Suena cruel, es mi padre, pero me trata peor que a un elfo y no como una hija, tal como me dice Lucía.

Camelia se enteró y fingió alegría delante de todos, pero acto seguido, cuando nadie miraba, me agarró del brazo y me llevó a un lugar apartado para que nadie nos escuchara. Me hizo mucho daño, y le pedi que se tranquilizara. Me volvió a llamar "mala hija", que solo pienso en mi y que no tengo verguenza. Me acusó de no tener corazón, y de preferir irme con unos desconocidos antes que con los de mi sangre. Como ya te dije, habla de mi padre como si fuera el suyo, parece que desearia ser su hija. Luego me atacó diciendo que los Pervers no me aceptan, que me tienen en el grupo por insistencia de Lucía, ya que les doy lastima y pena. Ha sido muy cruel por su parte que escuchara esas palabras. Quizá les de pena, quizá les de lastima, pero no he desperdiciado la oportunidad de ser feliz, dado que con poco me doy por satisfecha.

No obstante, sentí algo en el estomago, un fuego ardiente, que me llenó con una mezcla de sabor entre odio, rabia e indignación, que me impulsaba a empujar a Camelia contra una pared. Menos mal que me contuve y no lo he hice al final, pero de sobra se lo hubiera merecido. Pensaría que visto su comportamiento, me tiene envidia pero sé que ella no aguantaria estar en la casa de Kalliope Borgon, sería imposible que fingiera amabilidad y sonrisas forzadas 24 horas, por muy buen actriz que sea.

Inocentemente le pregunté qué hará ella estas vacaciones. Se ha quedado callada y al rato me ha dedicado una sonrisa maquiavélica: "Preparme para lo que está por pasar".
No entendí lo que quería decir con eso, pero se dió vuelta y me dejó sola en los pasillos.

Ahora no debo pensar en eso, estoy en la mansion de los Borgon, y me han recibido tan bien como los Burgonson, aunque no cometeré el error de decir mi apellido como la otra vez. Kalliope me ha confirmado que en unos días viene Lucia a visitarnos, y estoy super contenta.

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CAP 5. El enigma de un apellido.

Karkas acabó dormido en la cama de su habitación apoyando su cabeza en el diario abierto. Al día siguiente, el sol se colaba tímidamente por su ventana en pequeños rayos que iluminaban el cuaderno como si le insistieran en que continuara la lectura. Karkas bajó a por un café bien cargado y una tostada y regresó a su cuarto. Se acomodó en su cama, y antes de proseguir con su cometido recordó algo:

¿Acaso esa tal Lucia Borgonson podría ser la prófuga de Azkaban que había sido anunciada en el Profeta ese mismo verano y que causó la crisis de ansiedad y el temor desmesurado de Camelia?

No podía ser, esa Lucía de Azkaban era una delincuente, de ahi que acabara ingresada alli, y la Lucia del diario era una chica inteligente y cariñosa, eran dos personas totalmente distintas... La Lucía del diario no podría ser la prófuga de Azkaban. y si así fuera, ¿que podría haberla llegado a cambiar tanto y convertirse en una delincuente?

Karkas mordió la tostada y tuvo una sospecha: ¿O es que es inocente y Camelia la mandó alli por
envidia inculpandola de cosas que no hizo? Cabía esa posibilidad... dado que por lo que contaba Cecilia en el diario, Lucía era popular y Camelia era hipócrita con ella, la envidiaba y queria hacerle sombra...

Lo que estaba claro es que Lucia Burgonson conocía a Camelia desde sus estudios en Hogwarts, y había logrado lo que él jamas hubiera pensado de una persona tan fria y maquiavélica como Camelia: que perdiera la compostura y sintiera pavor, miedo y terror. ¿Acaso Lucia regresaría para vengarse de ella? ¿Es eso lo que preocupaba a Camelia?

Hogwarts, 15 de enero de 1899

Cada día admiro mas a Lucía, no puedo olvidar la gran hospitalidad con la que me recibieron en su casa de Francia, aunque la criada, Isi que creo que se llamaba, rompió la magia del momento cuando dejó caer un jarron de agua mientras servía la mesa al escuchar mi nombre completo:
Cecilia Quercus Pectenis.
La misma cara se les quedó a los Señores Burgonson, que de hacerme bromas y estar pendientes de mi, fue escucharlo y la sonrisa se les borró de la cara. Sentí como miraban a Lucía como si la petrificaran en el momento, como si hubiera hecho algo malo. Pero ella no les comprendía, mostró el mismo desconcierto que yo, cuando nos miramos extrañadas.

Los señores Burgonson me trataron bien, pero notaba cierta frialdad en ellos, había algo en sus ojos que me decía que sabían algo y no querían confesarmelo. Notaba risas forzadas, como si quisieran quedar conmigo bien pero en el fondo les molestara mi presencia. Sé cuando no soy bienrecibida en una casa, y pensé en no volver allá de nuevo para evitar que regañaran a Lucía, dado que esa noche escuché como sus padres le recriminaban que no les dijera que venía yo, cuando sabían que si iría de invitada. ¿Es acaso mi apellido? Yo no le encuentro nada de raro, y desde luego no conocen a mi padre como es realmente en la intimidad, dado que de cara al público es todo lo contrario.

Solo sé que al regresar a Hogwarts, el padre de Lucía ni apareció en el recibidor para despidirse de mi, ni Isi ni el resto de sirvientes cuando metían las maletas en el coche para ir a la estación de tren. Solo sé que la madre de Lucía me abrazó como nunca nadie lo ha hecho y me dijo algo en el oido:

-Cariño, no tienes culpa de nada, ven cuando quieras y recuerda que no eres culpable de nada.

Esa frase me dejó intrigada, ni se la mencioné a Lucía, me la guardé para mi y por mas vueltas que le doy no lo entiendo. ¡Qué comportamiento más extraño!

Camelia me ha recibido fríamente en Hogwarts, no la he visto en la estación ni en el tren. No ha tardado mucho en decirme que soy una mala hija por ir en fechas navideñas a casas de extraños. Naturalmente no le he comentado nada de lo que te he dicho antes, dado que daría pie a que especulara y tuviera con lo que atacarme una buena temporada para sentirme culpable hasta de poder respirar en este mundo.

Esta tarde Lucía ha conseguido que entre oficialmente en el grupo de los Pervers, al igual que Camelia, que ha fingido amabilidad y agradecimiento a ella. No entiendo a Camelia, en serio, no sé qué quiere, por qué se ve a escondidas con los otros, ni qué planea. Me dijo una vez que confiara plenamente en ella, porque iba a estar a mi lado pasara lo que pasara.. Si, palabras, palabras y palabras, porque cuando le dije que en Navidad regresaba a casa y no quería, me contestó como si le diera igual y que un rayo me petrificase... Si no quiere ser mi amiga, ¿por qué lo es? ¿acaso tiene la obligación contra su voluntad? Ahora mismo está viendose a escondidas con los Arroz, cuando debería estar durmiendo.


Karkas apuró su cafe... ¡Camelia dentro de los Pervers! ¡¡Increible!! ¡¿Quién lo diría?! Lo que está claro es que era una espia, dado que ella visto lo visto, ha atacado sin piedad a los Pervers y ha mostrado favoritismo desmesurado hacia los Arroz. Ha buscado a Nainfita para ciertas cosas como si fuera su propia hija, aunque solo ante ella muestra un trato de igualdad y en muchos casos de sumisión.

¿Por qué Camelia se hizo amiga de Cecilia si por lo que cuenta le daba igual y no se portaba como tal? ¿Sería el apellido de la madre de Nainfita el que cohibió o asustó a los padres de Lucia y a la sirvienta? Karkas tomó una decisión: tenía que investigar acerca del abuelo de Nainfita cuanto antes, había algo extraño, lo presentía... pero sabía que no le sería facil cuando Camelia controla todo y se entera enseguida debido a los fieles sirvientes que tiene en todos lados encubiertos.

jueves, 25 de junio de 2009

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CAP 4. Las intenciones de Camelia.

Hogwarts, 6 de diciembre de 1898.

No sé por donde empezar a contarte. Me he quedado de piedra de cómo se ha puesto Camelia cuando se ha presentado a ser una Perver Mayor y éstos la han rechazado por ser de otra casa. Los Pervers son todos tejones, y aun asi, han aceptado a Camelia como una de sus integrantes, dejando los altos cargos para los Hufflies. No entiendo por qué tanto interes de Camelia por presidir el bando de los Pervers si me confesó que no congeniaba con ninguno y que sus posturas les parecían una idiotez y un comportamiento inmaduro.

Lucia es un cielo, ha logrado que todas las tejonas me dirijan la palabra pese a mi apellido. Nunca creía que llamarme Pectenis hiciera que todos se alejaran de mi, como si fuera de mal fario o diera mala suerte. No entiendo como esta chica que puede tener todo lo que quiere se preocupa por mi tanto, no sé como agradecerselo. Siempre que consigue algo, nunca duda en compartirlo con el resto y me incluye a mi.

Camelia se ha estado viendo en secreto con las arroz... me parece una estupidez que sea con discreción, ¡Por Merlin, ni que planearan un golpe de estado o qué se yo! Ella me dice que si hubiera caido en Slytherin, como toda mi familia, otro gallo cantaría. No sé si creerme cuando me asegura que en esa casa todos me idolatrarían por mi apellido. Sinceramente, prefiero ser invisible antes que tener amigos por conveniencia.

Se acercan las Navidades, y me ha entrado pánico. No quiero regresar a casa. He hablado con el director Dippet y me ha dicho que este año todos se marchan y Hogwars se quedará vacío. No quiero regresar, no puedo llegar y decir a mi padre que he caido en la casa que mas asco le da, apuesto a que me saca de aqui y no me permite volver. Parecerá que estos 3 meses han sido un bonito sueño del que me tengo que despertar.



Hogwarts, 20 de diciembre de 1898.

Esta semana no he podido dormir, la pesadilla se acercaba. Miraba el calendario y era ponerme a llorar. Camelia me ha preguntado el motivo y al confesarselo me ha dicho que mis temores son de esperar, dado que ella haría lo mismo si su hija cayera en una casa tan estupida como Hufflepuff.

Me ha dolido ese comentario despectivo como si se metiera conmigo. Si no fuera mi amiga, juraría que si ahora mismo me partiera un rayo ni se inmutaba. Al llegar un grupo de Pervers, me ha dejado hablando sola y llorando, y solo Lucía, que iba entre ellas, se ha parado a preguntarme qué me pasaba.

En un principio me negaba a comentarselo, ella ha hecho demasiado por mi y no quiero ser una carga para ella, ni mucho menos darle lastima. No merezco a una amiga tan buena. Al final, me ha hecho cosquillas y gestos graciosos para lograr que sonriera, por lo que le terminé contando todo.
Sin pensarselo dos veces me ha dicho que me quite esa pena de la cabeza y que me vaya con ella a Paris. ¿Te lo puedes creer? ¡A la ciudad de las luces!
Es la primera vez que viajo fuera de Inglaterra, que cruzaré el mar... y con una gran amiga. Me siento algo mal porque las fiestas de Navidad son para estar con la familia, es intimidad... y no quiero ser un estorbo. Pero estar en esas fechas en casa es como estar cualquier dia del año. Desde que murió mamá no he sabido lo que es una Navidad feliz.



Karkas derramó unas lágrimas. Se sentía identificado con ese sentimiento de abandono y vacío de Nainfita. Él si tenia a su madre y a su padre, pero era invisible para ellos.



Camelia me ha aconsejado, por no decir, ordenado, que ni se me ocurra ir a la casa de esa "presumida niña tonta" y me ha asegurado que se reirán de mi, que no tendría corazon si no regresara a casa a ver a mi padre. Camelia no va a lograr que renuncie a esa invitación, si ella supiera lo que he vivido, aceptaría como yo.

A veces creo que ella desearía ser yo, no hace mas qe hablar bien de mis antepasados y elogiarlos, se sabe sus hazañas mejor que yo, y me ha pedido que le presente a mi padre. Mientras me hablaba ha citado sin querer no sé qué acerca de tres peines de oro. No sé a qué se quería referir, pero al momento ha cambiado de tema y por primera vez desde que la conozco, le ha temblado la voz y se ha puesto nerviosa, como si hubiera dicho algo que no debería. Esta chica oculta alto, es un poco rara, aunque en general, su comportamiento desquiciaría a cualquiera. No entiendo como puede pasar de la alegria al llanto o de la felicidad a la tristeza en decimas de segundo, o fingir dependiendo de con quien esté.

¡Qué vida tan complicada se forja ella misma! Si algo me enseñó mi mamá es que siempre seamos nosotras mismas, que no impresionemos a los demás fingiendo lo que no somos, porque tarde o temprano nos descubrirán y habremos perdido un tiempo precioso en algo que no nos pertenecía. Y lo mas triste, no es engañar a otros, sino engañarnos a nosotros mismos, dado que al fin y al cabo, algunas personas mienten tanto que ellos mismos con sus mentiras llegan a creerselas.

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CAP 3. Pervers vs Arroz

Karkas recibió a sus padres, llegaron justo a tiempo. Ni siquiera le dieron un abrazo ni le preguntaron cómo estaba. Su padre pasó por delante de él mientras conversaba con su madre y le acarició el pelo con la mano mientras que su madre pasó e hizo como si nadie estuviera ahi, como si fuera una estatua.
Sus padres eran squibs, y todos en la comunidad mágica se quedaron boquiabiertos cuando de ambos salió un mago, pero no un mago cualquiera, sino un chico inteligente y nombrado prefecto por el director Dippet antes de la llegada de Camelia Sangronia, que se habia tomado sus libertades para nombrar a quien le apetecía dado que tenia el consentimiento del Ministro de Magia gracias a una maldición Imperius.
Mientras que sus padres charlaban en la cocina y preparaban la cena, le ignoraban por completo, Karkas prosiguió leyendo el diario.

Hogwarts, 13 de noviembre de 1898.

Disculpa por tenerte algo abandonado, pero hemos estado de prácticas y no he tenido tiempo de escribir. Al final, Lucia se ha quedado en el cuarto de Kalliope. Yo se lo había ofrecido pero sin más el director del colegio, Dexter Fortescue, se negó y no entiendo por qué. Ultimamente ese profesor me mira muy raro y no hace mas que entrar con la profesora Atenea Mcgonagall a la torre de Adivinacion, donde la profesora de esa asignatura, una tal Cassandra Trelawney, pide que nadie les interrumpa en sus sesiones o lo que hagan alli.

He de confesar que tengo un gran problema. Camelia no soporta a Lucía, pero delante de ella finge ser su amiga. Quizá seran imaginaciones mías o al tener una amiga por primera vez, me siento celosa y veo lo que no es. Lo que si es cierto es que Camelia se mete con ella porque la considera una presumida e incluso en mas de una ocasión ha sugerido que sus buenas notas se deben a favoritismo y halagos a los profesores. No sé si la envidia por lo inteligente que es o por lo bella que es. Cuando estoy a solas con Lucia, nunca me habla mal de Camelia ni siquiera la menciona, mientras que Camelia todo el rato que estamos juntas la critica cruelmente. Pero como he dicho, es llegar Lucía y cambia por completo.

En Hufflepuff se han creado dos bandos, que ya tienen nombre incluso, por un lado los arroz, que son el grupo de Galle Fontaneda y por otro los Pervers, los simpatizantes de Alexvic Borgon. Lo cierto es que ambos se hacen llamar Pervers, la diferencia está en que Alexvico y los suyos se pusieron el nombre y Galle y el resto, no se sabe bien si se copiaron o se pusieron tal apodo sin saberlo. Me inclino a pensar mas bien lo primero. Kalliope, una de los Pervers, los ha llamado "Arroz", no sé muy bien por qué, pero lo que si es evidente es que cada vez que pronuncia ese nombre, los de Galle se sienten ofendidos y los Pervers no paran de reirse de ellos.

Lucía intenta llevarse bien con ambos bandos, pero es evidente que con los Pervers congenia mejor. Camelia me ha pedido que entremos en ese grupo, y no la entiendo, dado que los aborrece. Me dice que calle y que cuando lo logremos, me lo explicará mas despacio. No lo entiendo dado que Galle Fontaneda y las chicas arroz son igual en caracter a Camelia.


La madre de Karkas salió de la cocina con el pavo asado y lo colocó en el centro de la mesa, su padre llevó una botella de cava y ambos se sentaron. Karkas sin que nadie le dijera nada, dejó el diario a un lado, junto a sus notas, encima del sofá. Se acercó a la cocina y trajo los cubiertos, los platos, copas, servilletas y demás utensilios en varias idas y venidas. Sus padres charlaban.... y él se sentia invisible.

-¿Crees que a mama le gustará que le compremos un nuevo colchon?-preguntaba su madre a su padre acerca de su abuela.
-Mama, ¿que tal el viaje?-preguntó Karkas sin obtener respuesta.
-Creo que si-contestó el padre-. Lo que me preocupa ahora, cariño, son las acciones de mi empresa. Tengo que comprar y no sé muy bien donde invertir...
-Papá, quiero ser auror... ¿en qué asignaturas tengo estudiar mas y sacar mejores notas?
-Pues si, yo que tu invertiría en telecomunicaciones, la vecina dice que su marido ha ganado bastante la semana pasada...
-Mamá, anteyer hizo un año que el director Dippet me nombró prefecto.
-Si cariño, tendré que aprovechar el buen tirón-contestó el padre.
-¿Te gusta el pavo? Creo que lo he gratinado demasiado...
-No importa cariño, te ha quedado fantástico...
-¿No crees que me he pasado con las especias? Ya sabes, tu estomago y tu acidez...
-No te preocupes, está perfecto.

Sus padres se besaron, y Karkas una vez que terminó de cenar, recogió su plato y cubierto y ni siquiera tomó postre. Cogió el diario y se marchó a su cuarto. No entendía porque ni siquiera le habían hecho caso una sola vez en la cena. Mientras subia las escaleras, miró hacia atrás, con la esperanza de que sus padres le miraran o se percataran de que se había ido de la mesa, pero para su desgracia, seguían inmersos en sus conversaciones donde él no pintaba nada ni se le tenía en cuenta.

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CAP 2. Primeras amistades.

Karkas pasó las páginas, en busca de cosas relevantes. Empezaba a sentir una mezcla de pena y lástima por esa chica, nunca pensó que alguien tan pesimista, débil e insegura pudiera dar a luz a una chica tan maqueavélica, fría y soberbia como Nainfita Peines...

Hogwarts, 15 de Septiembre de 1898.

La chica de Slytherin que no me quitaba ojo de encima se llama Camelia Sangronia. Aunque tiene cara de pocos amigos, los de su casa se burlan de ella porque siempre lleva la túnica manchada y llora con facilidad. Me he quedado algo impresionada cuando sin venir a cuento me ha confesado que desea que seamos buenas amigas, ya que me envidia por ser quien soy. Lo cierto es que si ella supiera todo lo que he hecho a día de hoy, se lo pensaría dos veces antes de desear algo.

En Hufflepuff, mi casa, ya se han empezado a formar los grupitos, y ya se sabe, en todo inicio de algo, hay que tomar posturas, ha de salir un lider, y todos a su alrededor, como si fuera la hormiga reina y el resto sus fieles soldados. Pare que hay dos líderes, y con ello dos grupos. No se soportan entre ellos, uno es Alexvic de Borgon y otro es Galle de Fontaneda. Tanto uno como otro tienen a sus simpatizantes y detractores, aunque me consta que Galle juega sucio comprando amigos y prometiendoles cosas si se unen a su grupo. Camelia, pese a ser de Slytherin, me ha dicho que tenemos que ir al grupo de Alexvic, aunque yo la veo mas del grupo de Galle. Esta chica es muy misteriosa, algo oculta, parece que antes de decir algo ya lo tiene pensado de antemano. No sé que tiene de interés en mi casa, la verdad.

De todas formas, tanto un grupo como el otro, ni se han acercado a mi. He conocido a la bibliotecaria, es un cielo de persona, que me saluda cada vez que me ve entrar. Lo curioso es que soy la única que entra en ese lugar tan grande en esta época del año, y creo que asi se siente menos sola. En las clases siempre me siento sola, mi pupitre de al lado nadie quiere ocuparlo, salvo cuando los tejones compartimos clase conjunta con los Sly, donde Camelia se pone a mi lado. No sé que ve en mi, y porque es tan amable conmigo, así, sin mas, pero no quiero estropearlo todo ni indagar mas, es mi única amiga, y debo dar gracias por sentirme asi de privilegiada.

Hogwarts es un castillo inmenso en el que deduzco que por mucho que me lo recorra, siempre habrá rincones a los que no llegue. Presiento que cuando acabe mis estudios aqui me habré dejado sin conocer muchas cosas.


Karkas pasó más páginas, pero se sintió cansado. El viaje había sido largo. Decidió proseguir con la lectura el dia siguiente. Dejó al lado su blog de notas donde había apuntado datos de interés, y se acomodó en el sofa. Le daba pereza subir a su habitación y sabía que sus padres, esa Navidad como las anteriores, llegarían tarde. Al día siguiente, mientras desayunaba un café y unas tostadas de mermelada de fresa, prosiguió la lectura:

Hogwarts, 25 de octubre de 1898.

Hoy he hecho una amiga. En clase de Astronomía, una chica llamada Lucía, se ha sentado a mi lado. Es francesa, y ha venido de intercambio aprovechando una beca que Hogwarts y Beauxbatons, otra escuela de magia, comparten. Asi que ella se ha venido para acá y la otra chica se ha ido allá.
Ha llegado después que yo, y al dejar sus libros en un pupitre, me ha visto sola y por si misma se ha acercado a mi con una amplia sonrisa. Me he sentido feliz porque lo ha hecho por voluntad propia sin que la profesora Sinistra se lo dijera.
Es morena, de cabello largo, con unos grandes ojos verdes preciosos. Todos los chicos la miran... ya quisiera tener yo un poco de su gran belleza. No para de sonreir, y es alegre, jovial y simpática.
En clase he notado que es muy inteligente, dado que sus observaciones, cálculos y demás eran acertadas y la profesora Sinistra la ha felicitado. Me siento halagada y en deuda con ella porque en lugar de llevarse todo el mérito, dado que ella había hecho todo el ejercicio prácticamente, ha hecho lo que nadie hasta ahora ha hecho por mi: incluirse y compartir la felicitación.
Iba a proponerle enseñarle Hogwarts, pero una chica del grupo de Alexvic Borgon se me ha adelantado (creo que se llama Kalliope) y ella a aceptado, pero me he sentido feliz cuando ha dicho que yo también la acompañara, momento en que varias chicas del grupo de Alexvic han fingido su aprobación aunque por dentro sé que no querían que fuera con ellos.

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CAP 1. La paloma que escapó de la jaula.

Karkas llegó a su residencia muggle, dejó todas las maletas en el recibidor salvo una, mas pequeña que las demás. La abrió y removiendo su contenido: ropa, objetos personales, y demás, consiguió lo que quería. El diario de Cecilia Quercus Pectenis, la madre de Nainfita.

Había esperado desde el verano, cuando lo descubrió por casualidad, e hizo dicha copia de la original en SpecialKa Ville, la mansión de Camelia Sangronia. Durante su estancia en Hogwarts hasta la fecha de Navidad, había preferido no comenzar a leer... hacer algo indebido bajo el mismo techo de la inquisidora extrañida significaba correr un riesgo tremendamente alto a poder ser descubierto.

Ahora en su casa, tenía tiempo para analizar ese diario, de grosor considerable, los pergaminos secretos.
Se avalanzó sobre el sofá y acomodandose, comenzó a leer.

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Hogwarts, 1 de Septiembre de 1898.

No puedo evitar sentirme privilegiada por esta gran oportunidad. Temía defraudar a mi padre de nuevo, demasiada desilusión se llevó cuando supo que mama dio a luz a una niña en lugar de un varón, tal como ansiaba él.
El miedo a ser una squib era considerado, no quiero ni hacerme la idea de lo que hubiera pasado. Siempre me ha impuesto el caracter autoritario de papá y la sumisión de mamá hacia él hasta que murió. Sé que ahora ella, esté donde esté, estara mejor. He escuchado cosas feisimas hacia mi, que nunca un padre diría a su propia hija, pero desde que llegó la carta de Hogwarts a casa, las cosas parece que han cambiado.

Hemos tomado el tren, luego cruzamos en barca un gran lago y ahora mismo te estoy escribiendo desde el gran castillo. Hay un sombrero que al colocartelo en la cabeza, te selecciona a tu casa: Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff o Ravenclaw. Siempre he querido saber como se hacía dicha selección.

Cuando la profesora Atenea McGonagall, jefa de Gryffindorf, pronunció mi nombre, el estomago me empezó a arder y tras subir unos escalones, sentarme en una especie de silla y colocarme el sombrero, casi me pongo a llorar. Era mucha tensión, muchos nervios.... hasta que finalmente gritó: Hufflepuff. Quise que la tierra me tragara, acababa de romper la tradicción, todos los Pectenis habian ido a Slytherin.

En ese momento, una chica con cara de pocos amigos que había visto en la estación antes y me había ignorado, empezó a no dejar de mirarme. Ella había sido seleccionada para Slytherin, durante el banquete no me quitó el ojo de encima. Su pelo era corto, castaño rizado, y tenía curiosamente un gran lazo verde en la cabeza, como si supiera de antemano que iba a caer en la casa de Salazar Slytherin. Sus ojos eran grandes, y su mirada me incomodaba.
En Hufflepuff tras la selección, no han dejado de mirarme y cuchichear entre ellos. No sé si es porque se burlar al ver a una chica tan fea y tímida como yo, o porque al escuchar mi apellido, se les han quitado las ganas de conocerme. Se han quedado boquiabiertos al saber que no he ido a Slytherin, como era de esperar.
Aun asi, tengo la sensación de que Slytherin es una casa que me queda grande, aunque tampoco sé que diablos hago en Hufflepuff.

Tras el banquete, los prefectos nos han acompañado a nuestras habitaciones. Me he quedado impresionada al ver esas escaleras que cambian a voluntad y se mueven todo el rato. Espero no caerme nunca, aunque mi miedo a las alturas me pase factura a la hora de subirme. Mis compañeras de habitación han hecho un gesto de desagrado al saber que dormirían conmigo, y esta situación me incomoda. ¿Qué les he podido hacer para que me rechacen? ¡Si apenas nos conocemos!. Ahora duermen plácidamente, y la verdad, es algo que deseo. Esta noche podré dormir sin tener que preocuparme de limpiar la casa, fregar los cacharros, regar las plantas o hacer la comida a papá.

Ahora mismo veo la luna, no hay ninguna estrella. Mis plegarias han sido escuchadas y me siento en deuda con el universo. Me siento dichosa de estar aqui, y me he propuesto disfrutar de mi estancia asi como alcanzar las mejores notas. Papá cuando sepa que estoy en otra casa, entrará en colera. Espero que no se arrepienta de haberme dado permiso para estudiar aqui. Tengo que ser Premio Anual como sea, mientras tanto aspiraré a ser prefecta. Necesito tener algo con lo que poder hacer sentir orgulloso a papá.